jueves, 29 de noviembre de 2012

CON EL MUNDO EN SUS MANOS, de Mickey Spillane (Diana)

Título: Con el mundo en sus manos
Autor: Mickey Spillane (1918-2006)
Título original: The by-pass control (1966) \ Nº 4 en la serie "Tiger Mann"
Traducción: René Cárdenas Barrios
Editor: Editorial Diana (México)
Fecha de edición: 1968-07-10
Serie: Colección Caimán #432
Estructura: 12 capítulos
Información sobre impresión:
Esta edición de 12.000 ejemplares se terminó de imprimir el día 10 de julio de 1968 en los talleres de la Editorial Diana, S.A., Tlacoquemécatl y Roberto Gayol, México, D.F.

Información de cubierta:
Sexo beligerante, multiasesinato, TIGER MANN  y el hombre de ciencia genial que controla el botón que puede destruir a los Estados Unidos.

Información de contracubierta:
AQUÍ ESTÁ LA CACERIA MÁS ELECTRIZANTE DE TIGER MANN
sazonada con sexualidad mortal, acción robusta y un final de fotografía que es conmoción pura, puro Spillane.
El as del contraespionaje Tiger Mann lucha contra agentes rusos y mujeres seductoramente peligrosas, en una carrera contra el tiempo, para hallar al genio desaparecido que conectó un control de desviación a nuestro circuito de Proyectiles Balísticos Intercontinentales... con un pequeño botón que puede destruir todo el sistema de proyectiles de los Estados Unidos y dejar el país indefenso contra un ataque nuclear enemigo.

“NOTABLE... Este es el estilo del viejo Spillane que le proporcionó su reputación como el mejor en este tipo de ficción ruda.”
Dallas Times Herald

“El rudo Tiger Mann destruye otra conspiración comunista, en un cenagal de cadáveres y escenas de alcoba. Spillane aún tiene el toque rudo que lo hizo famoso.”
Denver Post

Información de página preliminar:
BOTÓN, BOTÓN
¿QUIÉN TIENE EL BOTÓN?
Un día, un hombre de ciencia decidió hacer el papel de Dios. Realizó una pequeña improvisación en el sistema de Proyectiles Balísticos Intercontinentales de los Estados Unidos. Un ligero cambio que haría posible oprimir un botón... y borrar a Norteamérica del mapa.
LUEGO DESAPARECIÓ
Tiger Mann halló el trabajo más rudo de su carrera. Tiene que encontrar al hombre de ciencia antes que lo hagan los rusos...
Tiger mata a un espía maestro enemigo; invade el cubil de una mujer con una mente como una trampa de acero y un cuerpo adorable. ¡Es una persecución desenfrenada y violenta, que termina en una playa solitaria de Norcarolina, en un salvaje duelo a muerte entre Tiger y el villano más diabólico de Spillane!

“Tiger asesino, quien parece disfrutar de su trabajo, ha revelado en su libro un nuevo ingenio letal... uno que hubiera apreciado el fallecido Ian Fleming”.
Newsday

“Tiger Mann está otra vez en acción... Allí están todos los ingredientes... un hombre de ciencia enloquecido, una cacería humana por los rojos, para deshacerse de Tiger, una mujer fatal y acción que detiene realmente el corazón”.
Columbus Citizen-Journal

MI COMENTARIO:
Tiger Mann es un agente secreto que trabaja para una organización privada, constituida por empresas del complejo militar-industrial estadounidense y por millonarios preocupados con el avance comunista y la endeble defensa que, a su entender, realiza el gobierno de su país. Mickey Spillane creó a Mann para subirse a la ola de interés que hubo a mediados de los 60 por el espionaje. A primera vista, Mann es una continuación del personaje estrella del escritor, el detective privado Mike Hammer; sin embargo, esta novela lo muestra como un individuo más solitario, con menos humor, con una crueldad más estilizada y con un acercamiento a las mujeres más seco, aunque conservando el erotismo.
En una escena muy gore, Tiger se encuentra, en el inicio de la novela, en medio de un baño de sangre: Vito Salvi, agente soviético en Nueva York, acaba de matar a tres agentes que lo seguían. Hiere a Mann pero éste logra matarlo. Charlie Corbinet, conocido suyo de la guerra y empleado del IATS, una nueva agencia federal, le informa que Salvi estaba tras la pista de Louis Agrounsky, un ingeniero electrónico que estuvo a cargo del proyecto de los proyectiles balísticos intercontinentales. Agrounsky había desarrollado un mecanismo que inutiliza los misiles antes que puedan ser lanzados, lo que da una ventaja definitiva al otro bando para un ataque nuclear. Mann es comisionado por su organización para encontrar al científico loco y evitar así un desastre.
En un momento, Tiger deja en claro su posición crítica frente a la estrategia del gobierno contra la URSS:

—Dígame Tiger... ¿por qué no le agrada la forma en que hace las cosas Washington?
—Porque no me gusta ser clasificado con los chivos expiatorios. No me agrada la estupidez que acompañó a la invasión de bahía de Cochinos... o el fiasco de Panamá... o la manera en que pueden golpearnos en Viet Nam, mientras permanecemos sentados y ríen de nosotros el resto de los cerdos del otro lado del muro de Berlín. Algún día van a encontrar que algunos individuos captaron el mensaje en este país hace mucho tiempo y están haciendo al respecto... utilizando su tiempo, dinero y talento para proteger lo que tienen. Es extraño, pero también divertido. Es un placer auténtico meterlo en la cola de Moscú y romperlo. No somos mejores que los muchachos de Washington. Tenemos más latitud para actuar, podemos comprar lo que es imposible que compren ellos y tenemos ese agradable conocimiento de que no podemos ser demasiado presionados, porque cualquier cosa que hagamos, estamos protegidos y en ese sentido, podemos utilizar las mismas técnicas ingeniosas soviéticas contra ellos.

Colaboran en su búsqueda dos mujeres: la agente británica Rondine Caine, y Camille Hunt, responsable de personal de Electrónica Belt-Aire, empresa encargada del sistema de guía de los misiles, donde había trabajado Agrounsky. Tiger descubre que el ingeniero tuvo en el pasado un ataque cerebral por exceso de trabajo y aparentemente se volvió loco por ello. También conoce los encantos de Camille, que a partir de allí lo sigue hasta el ominoso final:

Camille Hunt fue un animal por sí misma, una cosa primitiva, maravillosa, liberada repentinamente de las ligaduras de la civilización y sus propias manos la desnudaron, en su anhelo de satisfacción. Su piel tenía la textura brillante del satín, bronceada por el sol y cruzada por las marcas de un bikini. La comba de sus senos y sus caderas, la depresión de su estómago y la extensión lujuriosa de sus muslos, estallaron sobre mi vista como el batir de grandes timbales y tendí los brazos y dejé que mis dedos se hundieran en la piel elástica y la arrastré junto a mí.

La investigación transcurre bajo la sombra de Niger Hoppes, asesino a sueldo de la KGB, que va liquidando a colaboradores y testigos. Tiger viaja a Florida, donde aplica sus conocimientos de supervivencia y autodefensa. El asunto se complica con el malhumor de sus jefes y las sospechas de un jefe de la policía local. Pero la muerte viene a Mann encarnada en una mujer que creyó suya...
Este es la tercera novela que leí de Spillane, y sin duda es la mejor, sin llegar a ser un libro memorable. Mann es presentado como un Mike Hammer maduro, con una responsabilidad ante la historia y un anticomunismo visceral. Estados Unidos es un territorio donde se mueven espías y asesinos soviéticos, apoyados por “radicales” y liberales a los que Mann odia sin descuento. Spillane, como siempre, introduce algún caos en las situaciones, pero esta vez evita extremos. Además, deja algunos párrafos interesantes, artesanalmente escritos, que hacen de Tiger Mann una de las mejores derivaciones del James Bond de los 60.