viernes, 10 de marzo de 2017

ARANDO EN EL MAR, de Robert Wilder (Bruguera)

Título: Arando en el mar
Autor: Robert Wilder (1901-1974)
Título original: Plough the sea (1961)
Traducción: Baldomero Porta
Editor: Editorial Bruguera (Barcelona)
Edición: 1ª ed.
Fecha de edición: 1962-07
Descripción física: 528 p.; 14x21,5 cm.: tela con sobrecubierta
Serie: La corona
Depósito legal: B 16.946-1962
Estructura: 26 capítulos
Información sobre impresión:
Impreso en los talleres gráficos de
Editorial Bruguera, S.A.
Mora la Nueva, 2 - Barcelona - 1962

Información de cubierta:
La gran novela que debía inspirar el agitado Caribe de nuestros días

Información de contracubierta:
QUIEN JUEGA A LA REVOLUCION ARA EN EL MAR...
Jorge Ojeda utilizó la isla de San Rafael como pináculo para erguirse, solo e inasequible, fuera del alcance de los que en otro tiempo habían pronunciado su nombre con desprecio. Pero, cuando se está en la cumbre, ya no se puede ir sino al abismo. Y entonces se echa de menos la guía de una mano de mujer.
Una novela magistral del autor de “El sol es mi sombra”.

Información de solapas:
EL CARIBE
es con su engañosa belleza un campo de batalla donde los hombres han combatido desde hace siglos por el poder, por la riqueza y por el dominio de los cuerpos y mentes de otros hombres.
LOS FILIBUSTEROS
han perpetuado su estirpe, como los negreros, como los aventureros de toda índole, para ensangrentar todavía hoy las blancas playas, para saquear, para matarse unos a otros por el color de la piel, los prejuicios, la codicia o la ambición.
EXPLOSIVA
como el escenario donde su acción transcurre, esta novela magistral capta el indescriptible encanto de las Antillas, tan actual como los titulares periodísticos de mañana, tan cargada de pasión y violencia como los huracanes del Trópico.
UNA OBRA
de enorme vigor, de sinceridad desgarradora, de amores y odios tempestuosos, con un personaje central inolvidable, a quien arrastran fuerzas que no comprende del todo, pero que acepta sin discutirlas.


MI COMENTARIO:
Dos amigos de la adolescencia, Juan de Céspedes y Jorge Ojeda, provenientes de Florida, luego de haber sido traficantes de licor en los tiempos de la Prohibición, adquieren experiencia como soldados en el frente del Pacífico, durante la Segunda Guerra Mundial. Una vez desmovilizados, durante una estadía en San Diego, reciben la oferta de un misterioso personaje para contrabandear armas en el pequeño país de San Rafael, una imaginaria isla entre Cuba y Haití. Esas armas van destinadas a un grupo de revolucionarios que quieren tumbar al gobierno de turno. Los dos exsoldados aceptan, pero rápidamente se apoderan de la dirección de dicha revolución, constituyendo un ejército fiel y entrenado con el que finalmente toman el poder. Ojeda se transforma en presidente y De Céspedes en ministro de defensa, estableciendo una dictadura que impulsa el progreso social, a costa de una reforma agraria que, a la larga, termina arruinando a la economía. Por otro lado, instauran un férreo control social a través de la policía política, que utiliza el antiguo Presidio para encarcelar, torturar y muchas veces fusilar a los opositores. Esto no impide que aparezca la infiltración comunista alentada por la Unión Soviética y Cuba, que aprovecha la decepción de mucha gente para preparar una nueva revolución. A todo esto se suma el enamoramiento que tiene Ojeda con Ferris Dessaline, una bella joven descendiente de una de las familias terratenientes más antiguas de San Rafael. Esta relación perturba a Ojeda, que teme revelar a su amada su ascendencia negra, proveniente de su madre haitiana.
Aparece un nuevo problema: la antigua relación de amistad entre Juan y Jorge lleva las semillas de su propia destrucción. En algún momento, De Céspedes se decide apoyar una invasión de mercenarios financiada por el general Chivas San Martín, un exdictador exiliado en San Rafael, que pretende apoderarse del país para utilizarlo de plataforma de retorno al suyo. Esta operación en un principio fue promovida por Ojeda para crear una excusa que le permita retomar la iniciativa y realizar una nueva reforma agraria, que impulse la economía. Sin embargo, la conspiración crece, y De Céspedes cree llegado el momento de tomar el poder para hacerse con los fondos estatales y empezar una nueva vida fuera de la isla. La rebelión tiene éxito y Ojeda es recluido en el Presidio. Su eliminación parece próxima... pero los lazos de la amistad se resisten a la fuerza de la ambición.
A través de una narración larga y morosa, Wilder integra los distintos elementos de la historia de tantas republiquetas americanas, introduciendo el elemento aventurero de dos norteamericanos que acceden al poder de una de ellas. Hoy Wilder es un escritor olvidado, aunque Arando en el mar muestra a un narrador de raza, centrado en la lucha de los individuos frente a los movimientos de la pasión y la historia. En algún momento, me gustaría volver a leer algo de él.