sábado, 19 de septiembre de 2015

LA CANTANTE RUSA, de Leif Davidsen (Javier Vergara)

Título: La cantante rusa
Autor: Leif Davidsen (1950-)
Título original: Den russiske sangerinde (1988)
Traducción: Clotilde Rezzano de Martínez
Cubierta: Susana Dilena (diseño); Tom Hallmann (il.)
Editor: Javier Vergara Editor (Buenos Aires)
Fecha de edición: 1993-03
Serie: Novela de intriga
ISBN: 978-950-15-1281-6 (950-15-1281-9)
Estructura: 3 partes, 21 capítulos
Información sobre impresión:
Esta edición terminó de imprimirse en
VERLAP S.A. - Producciones Gráficas
Vieytes 1534 - Buenos Aires - Argentina
en el mes de marzo de 1993

Información de cubierta:
Noche de invierno en Moscú. Dos mujeres asesinadas. ¿Crimen pasional... o sólo un eslabón de una perversa intriga política internacional?

Información de contracubierta:
En una helada noche de invierno en Moscú, Jack Andersen, un diplomático danés, recibe la llamada histérica de un guardia de la embajada.
Sonia, una hermosa secretaria de la embajada, ha sido hallada muerta en su apartamento, junto a otra mujer, una ciudadana rusa. La policía moscovita lo espera para que sea testigo de la investigación del apartamento de Sonia. Una vez adentro, Andersen y las autoridades descubren a Sonia en la bañera con las venas cortadas y sobre la cama, la mujer rusa, conocida por la policía como prostituta, estrangulada con una cuerda de cuero. Videos pornográficos, prohibidos en Rusia, están amontonados por todo el apartamento.
La policía lo considera asesinato/suicidio, pero Andersen no puede creerlo —más aún después de conocer a la hermana de la prostituta, una seductora cantante de un club nocturno. Lilli es alegre, experta en los misterios de la calle y muy atractiva. Ella le muestra a Jack el lado de Moscú que los diplomáticos nunca ven, y lo introduce cada vez más íntimamente en una ola de escándalo e intriga que llega hasta los más altos niveles del gobierno soviético.

Información de solapas:
"Nunca dé nada por sentado, especialmente de noche, cuando se siente solo y está solo. Era la segunda noche del nuevo año. Pronto cumpliría los cuarenta. Estaba tratando de hacer un balance de mi vida. Tenía que decidir si aún valía la pena intentar salvar mi matrimonio con Susanne.
Sonó el teléfono. Contesté. A partir de ese momento mi vida cambiaría radicalmente: era una llamada de muerte y mutilación.
Al otro lado del teléfono, escuché la voz atemorizada del joven guardia de la embajada.
—¡Han matado a Sonia! ¡Y también a otra mujer! ¡Dicen que está muerta! ¿Qué puedo hacer? —me gritó en el oído.
—Recóbrate y dime lo que sabes.
—Pues dicen que ha muerto y que no van a tocar nada hasta que no vaya alguien de la embajada.
—¡Por Dios, Peter, domínate!
Mientras el guarda recobraba el aliento, pensé por un momento en Sonia. Era una de las secretarias y nos había llegado tras un destino en Madrid hacía seis meses. Era pelirroja y muy sensual, si a uno le gusta el tipo vampiresa.
—Dime qué ha ocurrido.
—Hace un par de minutos llamaron del Ministerio de Relaciones Exteriores y dijeron que habían recibido una llamada de la policía. Han encontrado a Sonia muerta en su apartamento y, como es diplomática, no quieren hacer nada hasta que alguien de la embajada de Dinamarca llegue allí.
—Hace un momento dijiste “asesinada”.
—Eso es lo que dijeron... que la mataron, hablaban en ruso...”

Leif Davidsen, periodista danés, pasó cuatro años en Moscú como corresponsal extranjero en los tiempos del despertar de la glasnost y la perestroika.
Es autor de una serie de novelas de misterio llamada The Sardine Deception. La cantante rusa obtuvo el primer premio de la Academia Danesa del Crimen. En 1991 fue elegido por los miembros de la Asociación Danesa de Libreros como autor del año por su última novela de éxito The Last Spy (El último espía).