sábado, 4 de abril de 2009

¡RESCATEN EL TITANIC!, de Clive Cussler (Vergara)

Título: ¡Rescaten el Titanic!
Autor: Clive Cussler (1931-)
Título original: Raise the Titanic! (1976) \ Nº 3 en la serie “Dirk Pitt”
Traducción: Ariel Bignami
Editor: Javier Vergara Editor (Buenos Aires)
Fecha de edición: 1985-09
ISBN: 978-950-15-0056-1 (950-15-0056-X)
Estructura: 5 partes, 82 capítulos
Información sobre impresión:
Esta edición terminó de imprimirse en la Compañía Impresora Argentina S.A., Alsina 2049/61 - Buenos Aires - Rep. Argentina en el mes de junio de 1982.


Información de contracubierta:
La acción del bestseller del año tiene lugar en 1988. El Proyecto Siciliano es el plan del siglo. Nada más importante desde la bomba atómica. Su éxito significará levantar una red protectora sobre todo el país, protegiéndolo de cualquier ataque exterior. Pero se necesita bizanio, carísimo elemento, que ya no se da en la naturaleza. El único bizanio que hay en el mundo está sepultado en el “Titanic”, hundido en 1912 y que yace en el fondo del mar, a más de dos millas de profundidad.

La crítica dijo:
“Extraordinario suspenso, salta de una emoción a otra, mantiene al lector tan cautivo, que nadie quiere que llegue el final”.
Publishers Weekly
“¡Rescaten el Titanic! es suspenso en su mejor sentido. Será tal vez el éxito del año”.

San Francisco Chronicle
“Cussler imaginó con genio y creó con perfección”.

Philadelphia Inquirer


Cubierta de la reedición de septiembre de 1985

ADAPTACION CINEMATOGRÁFICA:
En 1980, Jerry Jameson dirigió la adaptación al cine de Raise the Titanic. Richard Jordan interpretó a Dirk Pitt, David Selby al Dr. Gene Seagram, Jason Robards al Almirante Sandecker, Anne Archer a Dana Archibald y Alec Guinness a John Bigalow. En España se conoció como ¡Rescaten el Titanic!, en México, El rescate del Titanic!, y en Argentina, Salven al Titanic.


En 2005, Breck Eisner llevó a Dirk Pitt nuevamente a la gran pantalla con Sahara, esta vez en la piel de Matthew McConaughey, acompañado por Steve Zahn, Penelope Cruz y William H. Macy.


MI COMENTARIO:
Un verdadero clásico en la literatura de espionaje y de aventura moderna, ¡Rescaten el Titanic! fue la tercera novela del escritor Clive Cussler sobre Dirk Pitt, agente de NUMA (National Underwater & Marine Agency), pero la primera que tuvo un gran éxito a nivel mundial, y que terminó por consolidar a la serie como una de las mejores del género, que ya va por el libro nº 23, Havana Storm, publicado este año.
El presidente de EEUU autoriza y sostiene el “Proyecto Siciliano”, un esquema ultrasecreto funcionando a espaldas del Congreso y de la opinión pública, que busca dotar a su país de la invulnerabilidad frente a un posible ataque misilístico de la URSS. Para lograr su objetivo, necesita imperiosamente de bizanio, un mineral rarísimo que sólo pudo hallarse en el Ártico ruso. Se descubre que un cargamento de bizanio pudo haber sido transportado en el Titanic, famoso barco hundido en 1912. Contrareloj, se monta una operación dirigida por Dirk Pitt para llevarlo a la superficie y arrástralo hasta el puerto de Nueva York. Sin embargo, la KGB logró infiltrar a dos espías en el contingente de rescate, que recurren incluso al asesinato para malograr la misión. Sólo la poderosa mente de Pitt puede resolver este misterio y evitar una catástrofe.
Cussler crea a un héroe sólido, hecho a sí mismo, inteligente, intuitivo, seductor, misterioso. Un lobo solitario que sabe hacer su trabajo y que quiere lo mejor para su país. La novela tiene un fuerte espíritu de restauración post-Watergate. Más allá de los fallos, hasta de los delitos del pasado reciente, Pitt encarna la necesidad de que EEUU prosiga su lucha por la libertad y contra el imperio soviético. Hay una escena muy ilustrativa: la viuda de uno de los mineros que trabajaron en la búsqueda del bizanio a principios del siglo XX es contactada por la inteligencia norteamericana para que brinde alguna pista sobre dónde puede estar. Al principio se niega. Le dicen que tiene una llamada telefónica. Después de atender, pregunta emocionada si es cierto que el que la llamó fue el presidente de EEUU para pedirle su colaboración. Cussler reflota no sólo al Titanic, sino al sentimiento patriótico que su país tenía muy dañado a finales de los 70. Lo hace apelando tanto al cultivo de las viejas tradiciones de camaradería y de esfuerzo que crearon a la gran república del Norte, así como a la tecnología militar y marina, que tiene que priorizarse, incluso sobre las preocupaciones sociales. Cussler quiere ganar porque lo cree justo, y así lo demuestra en una gran novela de acción, de misterio y de pasión.

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