lunes, 8 de diciembre de 2014

TACTICA DE LA SUBVERSION, de James Burnham (Guillermo Kraft)

Título: Táctica de la subversión: el espionaje comunista dentro del gobierno estadounidense
Autor: James Burnham (1905–1987)
Título original: The web of subversion (1954)
Traducción: Santos Néstor Martínez
Editor: Editorial Guillermo Kraft (Buenos Aires)
Fecha de edición: 1955-12-30
Serie: Colección Cúpula
Estructura: 17 capítulos
Información sobre impresión:
Se acabó de imprimir en Buenos Aires, en los talleres gráficos de Guillermo Kraft Limitada, Soc. Anón. de Impresiones Generales, Reconquista 319, el día treinta de diciembre de 1955.

Información de solapas:
El espionaje comunista al servicio de Rusia, practicado en vasta escala en Estados Unidos, es uno de los temas predilectos de escritores y productores cinematográficos. Sin embargo, casi todas las obras dedicadas a este asunto son ficticias y meramente imaginativas. No pertenece a este tipo el presente libro, porque sus episodios son verídicos y documentados, puesto que han sido estudiados en los archivos policiales de Estados Unidos. Si añadimos a esas circunstancias la forma novelada que el autor ha incorporado al relato, se explica el extraordinario interés despertado por su lectura en todos los países en que ha sido editado.
El libro muestra la forma sagaz mediante la cual los comunistas se infiltran en la vida norteamericana, en su gobierno, su administración, sus escuelas, sus fuerzas armadas, y su lectura da la razón a quienes afirman que Estados Unidos está lleno de agentes que trabajan por el triunfo de la causa comunista en forma secreta. Siguen, así, las instrucciones de Lenin, según las cuales “la revolución legal debe estar acompañada de trabajos subterráneos ilegales que minen las bases de los gobiernos a derrocar, y ayuden a las revoluciones legales”. Los comunistas norteamericanos y los norteamericanos al servicio del comunismo usan ese lema para actuar ilegalmente.
Pero la verdad y la justicia se imponen finalmente. La vileza comunista hace retroceder, a veces, a sus propios adherentes. Tal el caso de Elizabeth Terrill Bentley y Wittaker Chambers, que se presentaron voluntariamente a las autoridades y, con sus declaraciones, pusieron al descubierto una vastísima red de espionaje que nadie había supuesto que existiera. “El peligro comunista —dice Burnham— está siempre presente. Pero mientras nuestro país, y con él el mundo entero, tenga ciudadanos que piensen y comprendan el peligro moscovita, los comunistas jamás podrán vencernos”. En suma, se trata de una obra interesantísima para quienes desean tomar a diario el pulso del mundo.