viernes, 11 de diciembre de 2015

LA SANCION DEL LOO, de Trevanian (Noguer)

Título: La sanción del Loo
Autor: Trevanian (seud. de Rodney William Whitaker, 1925-2005)
Título original: The Loo sanction (1973) \ Nº 2 en la serie “Jonathan Hemlock”
Traducción: Ana María Torra
Editor: Editorial Noguer (Barcelona)
Edición: 2ª ed.
Fecha de edición: 1975
Serie: Colección Esfinge #37
ISBN: 978-84-279-0042-4 (84-279-0042-2)
Depósito legal: B. 1365-1975
Estructura: 16 capítulos
Información sobre impresión:
1975 - Gráficas Kalimax, Espronceda, 1962, Barcelona

Información de contracubierta:
Desde el comienzo, con la agonía de un hombre que ha sido brutalmente empalado en el campanario de una Iglesia londinense, hasta el final, el doloroso despertar de Hemlock después de una borrachera, en un gélido amanecer de Estocolmo, recordando —y tratando de olvidar— todo el horror recientemente vivido, el lector queda inevitablemente atrapado, incapaz de soltarla hasta la última línea, en esta nueva novela de Trevanian servida con una prosa brillante y eficaz, que cuida la ambientación y el clímax de la acción, y que se expresa a través de unos diálogos ágiles, llenos de agudeza, y de unos personajes prodigiosamente dibujados. Entre otros, por ejemplo, el inefable MacTaint, increíblemente sucio, exquisito dilettante y ladrón de obras de arte; el clérigo protestante, que desde su iglesia rural dirige la organización del “Loo”; Strange, cuya perversión y sadismo son sólo comparables a su singular prestancia física, para conservar la cual no repara en esfuerzos ni sacrificios; Amazing Grace, la hermosa y diminuta mulata que jamás va vestida, y Maggie, la revolucionaria irlandesa de los ojos verdes.
Jonathan Hemlock vive su aventura a través de alucinantes secuencias, cumpliendo una misión que esta vez realiza por cuenta del gobierno británico, cuyos servicios secretos han descubierto la existencia de unas películas “protagonizadas” —involuntariamente, por supuesto— por destacados miembros del gobierno, sorprendidos en situaciones altamente comprometedoras. Hemlock deberá rescatar esas películas, y “sancionar” al hombre que las posee y que piensa venderlas al mejor postor.
Esta novela pone de relieve acusadamente lo mejor de Trevanian, esa cualidad no superada por ningún otro autor norteamericano de novela “amarilla”, que consiste en conjugar un lenguaje de la mejor factura literaria, con una acción cuyas características de violencia y crudeza en la descripción de las situaciones más brutales, superan al mejor thriller.