miércoles, 5 de junio de 2013

50 años del caso Profumo

John Profumo
Hace medio siglo, el entonces ministro de Guerra británico, John Profumo, renunciaba a su cargo y resignaba su prestigio, tras destaparse su relación con Christine Keeler, una bella prostituta que también tenía por cliente a Yevgeny “Eugene” Ivanov, agregado naval de la embajada soviética en Londres, que en realidad actuaba para los servicios secretos de su país. Aparte de la sospecha de posibles filtraciones de información hacia el Este, arreciaron los rumores sobre orgías, uso de drogas, sadomasoquismo, relaciones interraciales y homosexualidad. Profumo terminó trabajando en el centro de ayuda a personas sin hogar Toynbee Hall, en Londres. El gobierno del primer ministro Harold Macmillan, muy dañado por el escándalo, dimitió en octubre de 1963. Aunque nunca se probó que haya habido espionaje en ese triángulo sexual, Christine Keeler fue acusada de conspiración, y condenada a pasar nueve meses en prisión.

Christine Keeler en prisión
Fotos de Christine Keeler tomadas durante la estadía en prisión

Keeler quedó inmortalizada en una histórica sesión de fotos hecha por Lewis Morley, fotos que contribuyeron a crear la imagen de la década del '60. La silla Jacobsen modelo 3107 que utilizó en la sesión se convirtió en uno de los muebles más copiados de la historia. Muchos años después, Keeler confesó que nunca disfrutó del sexo.
 
Christine Keeler por Lewis Morley
Christine Keeler fotografiada por Lewis Morley

En 1987, Keeler participó en el video promocional del tema "Kiss and Tell" de Bryan Ferry. Tiene sentido,: el caso Profumo fue el primer gran escándalo "kiss-and-tell" (es decir, vinculado a revelaciones sexuales) de la posguerra.


"Kiss and Tell", tema de Bryan Ferry, video con Christine Keeler y Mandy Smith