viernes, 11 de marzo de 2016

KGB CONTRA CIA, de David C. Martin (Planeta)

Título: KGB contra CIA: una guerra secreta e implacable
Autor: David C. Martin (1943-)
Título original: Wilderness of mirrors (1980)
Traducción: Ester Donato
Cubierta: Hans Romberg (diseño); Jordi Royo (realización)
Editor: Editorial Planeta (Barcelona)
Edición: 1ª ed.
Fecha de edición: 1981-11
Serie: Colección Al filo del tiempo / José Pardo (dir.)
ISBN: 978-84-320-4722-0 (84-320-4722-8)
Depósito legal: B. 34800-1981
Estructura: prefacio, 10 capítulos, epílogo, nota del autor, índice onomástico
Información sobre impresión:
Talleres Gráficos “Duplex, S.A.”, Ciudad de la Asunción, 26-D, Barcelona-30

Información de contracubierta:
“Una historia rica de contenido y fascinante. También un estudio de contrastes entre dos hombres, Angleton, jefe del Servicio de Contraespionaje de la CIA, y Harvey, que dirigía las operaciones de cobertura. Al final ambos acabaron destrozados como consecuencia de los acontecimientos, pero en parte por su propia culpa. Al igual que ellos, la CIA fue seducida y devorada por incontroladas intrigas y por la inevitable lógica de su propio quehacer. Un escorpión que se clava a sí mismo su propio aguijón.”
Newsweek

“Se trata de una historia verdadera, o al menos de todo lo verdadero que puede ser algo que está en relación con la guerra secreta entre la CIA y la KGB, con el mundo del espionaje y del contraespionaje. Martin es un especialista en el tema. Su padre fue analista de la CIA. Una paciente investigación, la cooperación de algunos hombres y mujeres, ya jubilados, miembros del espionaje y su contacto directo con Angleton, le dieron material extraordinario del tipo en que parecen basar sus argumentos Le Carré y Graham Greene. En este juego no hay ni vencedores ni vencidos, solamente víctimas, concluye Martin al final de su escalofriante obra.”
Los Angeles Times

“Una de las más sencillas explicaciones por el reciente interés en Angleton es que tanto a los ojos de amigos como de enemigos se trata de la personalidad más fascinante y quizá la más poderosa producida por la CIA. Angleton, según Martin, fue antaño una de sus fuentes, aunque parece que el libro, inicialmente, estaba centrado en William Harvey, otro de los grandes personajes de la CIA. La relación cordial entre Martin y Angleton se rompió cuando Martin comenzó a explorar una de las más extrañas incógnitas: la afirmación de que Angleton había sido un agente de los soviéticos.”
The Wall Street Journal

“Interesante y absorbente. El fascinante relato de Martin nos fuerza, aun cuando sea a disgusto, a reconocer que nadie vigila a esos espectrales vigilantes.”
Library Journal

“Un relato, a veces divertido y otras escalofriante, de la vida de la CIA.”
Publishers Weekly

Información de solapas:
Este libro es un relato apasionante de la enconada lucha entre los servicios secretos norteamericanos y rusos desde el final de la segunda guerra mundial. El autor describe esta lucha apoyándose en el contraste de dos brillantes personalidades y carreras: las de los agentes J.J. Angleton y W.K. Harvey, que pertenecieron a la CIA desde su fundación. Angleton es un hombre frío y sutil, de formación intelectual, amante de las orquídeas y de la pesca, maestro en el arte del engaño (dirigió la caza de espías de la KGB en el interior de la CIA como jefe del Servicio de Contraespionaje). Harvey, hijo de terratenientes, había sido un abogado de pueblo, y era un tipo fuerte, bebedor y coleccionista de armas de fuego (fue la punta de lanza en los ataques de la CIA contra la Unión Soviética y contra la Cuba de Fidel Castro). Harvey se ganó la reputación de un James Bond americano por su intervención en el descubrimiento de Kim Philby y en la construcción de un túnel de interceptación de comunicaciones en el Berlín Este, pero cayó en desgracia por sus fallidos planes contra Fidel Castro. El brillante y enigmático Angleton, actuando sobre la base de información proporcionada por desertores soviéticos —y quizá deliberadamente contradictoria—, emprendió una tenaz búsqueda del topo que, en su opinión, había penetrado hasta el mismo corazón de la CIA. Esta búsqueda arruinó carreras, puso en peligro las relaciones con servicios secretos amigos, paralizó las acciones de la CIA y acabó con la propia carrera de Angleton. El autor se pregunta si esta obsesión por los topos nació justificadamente en el seno de la CIA o si la KGB preparó hábilmente esa debacle. La obra de David C. Martin abarca los más espectaculares casos de espionaje registrados en los últimos treinta y tantos años: desde el sospechoso suicidio del espía Krivistky, general ruso que se pasó a los Estados Unidos en 1939, hasta las acciones a través del Muro de Berlín que todavía duran. Se refiere también al apasionante caso de Whitaker Chambers y Alger Hiss, al de los esposos Rosenberg, al del confidente de los rusos Weisband y al de los increíbles casos de los funcionarios ingleses al servicio de Moscú, entre los que destacaron Maclean, Burguess, Kim Philby y Blake, muchos de ellos base de personajes de John Le Carré. El autor tiene un conocimiento exhaustivo de la CIA, pero es un excelente periodista y sabe sintetizar y aportar elementos nuevos, como lo son las poco conocidas figuras de Angleton y Harvey. Es la suya una obra notable, escrita con un rigor literario sorprendente, que basada en datos reales constituye un reportaje subyugante repleto de revelaciones, de dramáticas historias, de anécdotas singulares y de personalidades aún más singulares.

David C. Martin trabaja como reportero en la Oficina de Washington del semanario Newsweek, donde ha cubierto la información sobre la CIA desde 1973. Nacido en Washington, donde cursó sus primeros estudios, se graduó en la Universidad de Yale y sirvió luego en la Marina de los Estados Unidos durante la guerra de Vietnam. Su esposa es médica del Hospital de la Universidad de Georgetown. Tienen dos hijos.