viernes, 26 de agosto de 2016

CIGARRILLOS MORTALES, de Brett Halliday (Acme)

Título: Cigarrillos mortales
Autor: Brett Halliday (seudónimo editorial, utilizado en este caso por Robert Terrall, 1914-2009)
Título original: Caught dead (1972) \ Nº 63 en la serie “Mike Shayne”
Traducción: M.L. Martínez Alinari
Editor: Editorial Acme (Buenos Aires)
Edición: 1ª ed.
Fecha de edición: 1973-06-04
Serie: Colección Rastros #620
Estructura: 19 capítulos
Información sobre impresión:
Este libro se terminó de imprimir en los Talleres Gráficos de la Editorial Acme S.A.C.I., Santa Magdalena 633, Buenos Aires, el día 4 de junio de 1973

MI COMENTARIO:
El escritor norteamericano Davis Dresser (1904-1977), bajo el seudónimo de Brett Halliday, lanzó en 1939 Dividend on Death, la primera de las novelas que tuvieron como protagonista a Mike Shayne, uno de los detectives privados más famosos de la historia. La serie es una de las más largas en el género, con 69 novelas, además de una gran cantidad de cuentos y novelas cortas editados en revistas. Dresser fue responsable de las primeras 30 novelas, siendo Murder and the Wanton Bride (1958) la última de su autoría. A partir de ella, distintos escritores siguieron expandiendo la fama del detective pelirrojo con nuevas aventuras, siempre utilizando el seudónimo original. Uno de ellos fue Robert Terrall, autor de Cigarrillos mortales.
Si bien Shayne es un investigador privado, algunas de sus historias estuvieron ambientadas en el mundo del espionaje y la intriga internacional. Es el caso de esta novela, donde debe viajar a Venezuela para salvar a su amigo el periodista Tim Rourke, que se halla retenido en prisión, acusado de atentar contra Guillermo Alvares, presidente recientemente depuesto de ese país. Shayne se mezcla con la tensión política del momento, la policía, la viuda del ex mandatario, un poderoso ex agente de la CIA, la guerrilla del MIR y un par de mujeres tan atractivas como peligrosas. El ritmo de la novela es vertiginoso, con cambios de escena y apariciones de personajes y peligros por doquier. Esto parece ser una marca que dejó el estilo de Dresser, como bien pude comprobar leyendo uno de los mejores títulos que escribió para esta saga, Crimen en “El Paso”. Aquí las cosas son un poco más forzadas y artificiales, pero no dejé de concentrar mi atención. Es una historia atrapante, que termina con Shayne reunido en Miami con casi todos los demás protagonistas, donde usa su intuición formidable para descubrir a los culpables del magnicidio. Muy entretenida.