domingo, 16 de febrero de 2014

Personajes invitados: JOHN MCCLANE

Bruce Willis es John McClane

El invitado de esta entrada es uno de los agentes más famosos que ha dado el cine en los últimos tiempos. No es un agente secreto, sino un simple policía de Nueva York, con varios problemas en su vida personal y que tiene la mala suerte de caer en medio de las tramas más peligrosas, ingeniadas por los mejores maestros del crimen y el terror. Este involucramiento en historias de terroristas y falsos terroristas, que en algunos casos ponen en riesgo la seguridad nacional, es heredero de las novelas de John Buchan y las películas de espías de Alfred Hitchcock. Esta relación valida la inclusión de este policía en mi blog. Sin embargo, John McClane también tiene problemas de identidad... Contemos su historia.
 
Roderick Thorp

En 1966, el escritor norteamericano Roderick Thorp (1936-1999) publicó The Detective (El detective), una novela protagonizada por Joe Leland, un detective de homicidios de la policía de Nueva York que está a cargo de la investigación del asesinato de un hombre gay. Dos años más tarde se estrenó una película basada en el libro y con Frank Sinatra en el papel de Leland. Tanto el libro como la película disfrutaron de un éxito razonable.

Poster para el estreno en España

Edición en español (Ediciones B, Barcelona, 1991)

Trece años y varias novelas después, Thorp regresó a su detective a la escena del crimen. Se dice que, luego de ver la película El coloso en llamas, esa noche soñó con un hombre que es perseguido en un rascacielos. La idea hizo lo mismo con él durante varios años y en 1979, para efectivizarla, recurrió a su personaje Joe Leland: lo traslada de Nueva York a Los Angeles, en una visita a su hija, donde se topa con una banda terrorista liderada por un hombre llamado Gruber, a quien Leland había conocido brevemente durante la Segunda Guerra Mundial. La nueva novela se llamó Nothing Lasts Forever (Nada dura para siempre).
 

Varios años después, los derechos del libro derechos son adquiridos por Twentieth Century Fox y se idea una película. El nombre del personaje se cambia a John McClane y la persona a la que va a ver a Los Angeles pasa a ser su ex esposa, Holly Gennaro. El director elimina el papel de terrorista que tenía el villano y lo convierte en un maestro del robo que se hace pasar por terrorista. De todas formas, gran parte del libro pasó a formar parte del guión, muy bien escrito por Jeb Stuart y Steven E. de Souza. La película resultante, dirigida por John McTiernan, titulada Die Hard y lanzada en julio de 1988, fue todo un éxito, produciendo grandes beneficios para el estudio y transformando a Bruce Willis de estrella de televisión (por Luz de luna) a héroe de acción. Die Hard en Latinoamérica fue conocida como Duro de matar, y en España como Jungla de cristal.


En 1987, Walter Wager (1924-2004), veterano autor de novelas de espionaje, publicó una novela de acción titulada 58 Minutes. En este libro, Frank Malone es un capitán de policía de Nueva York, divorciado, que está en el aeropuerto JFK para recoger a su hija que viene de California para la Navidad. Un hombre que se hace llamar “Número 1” toma el control del aeropuerto y les da a sus responsables sólo 58 minutos para cumplir con sus demandas. Los aviones, que no pueden aterrizar, se mantienen dando vueltas sobre el aeropuerto, y comienzan a estrellarse por falta de combustible. Malone se decide a intervenir para atrapar al hombre detrás de todo.


En la búsqueda de otra buena historia para realizar una secuela de Die Hard, el estudio compró los derechos del libro de Wager y trajo a uno de los guionistas de la primera película para adaptarlo. La razón para la toma del aeropuerto y la persona detrás de la maniobra fueron modificadas (esta vez sí es un terrorista, queriendo la liberación de un señor de las drogas), pero el concepto básico se mantuvo y una vez más John McClane pudo hacer de las suyas. Die Hard 2 se estrenó en julio de 1990, con dirección de Renny Harlin y la reaparición de Bruce Willis como McClane, papel que quedaría pegado a su persona en las sucesivas secuelas. En Latinoamérica se estrenó como Duro de matar 2, y como La jungla 2 (Alerta roja) en España.
 

Dejando de lado a esta secuela, que tuvo una repercusión más bien mediana, el estudio decidió retomar la historia del primer film. Para ello se acudió al guionista Jonathan Hensleigh, que reformuló un relato suyo llamado Simon Says. De allí, y con John McTiernan nuevamente tras las cámaras, se filmó Die Hard: With a Vengeance, lanzada en 1995, con un Bruce Willis esta vez acompañado por Samuel L. Jackson, con el que forma una pareja sobre la marcha, que debe enfrentarse en Nueva York al juego que les impone el terrorista alemán Simon Gruber (hermano del Gruber del primer film), encarnado por Jeremy Irons. Del guión de esta película, la especialista en novelizaciones Deborah Chiel realizó la correspondiente a la misma, hasta ahora el último libro sobre McClane/Leland.


Doce años después, en medio del frenesí de remakes, secuelas y precuelas que condiciona a Hollywood, a Willis/McClane no le quedó más remedio que volver. Lo hizo en Live Free or Die Hard (Len Wiseman, 2007), donde el enemigo es un ciberterrorista que ataca al FBI, y en A Good Day to Die Hard (John Moore, 2013), en la cual McClane viaja a Moscú para ayudar a su hijo Jack, donde descubre que en realidad es un agente de la CIA, trabajando para evitar un incidente nuclear. Estas dos películas no estuvieron basadas en novelas originales; tampoco tuvieron sus novelizaciones. Respectivamente, sus títulos en español fueron Duro de matar 4.0 y Duro de matar: Un buen día para morir, en Latinoamérica, y La jungla 4.0 y La jungla: Un buen día para morir, en España.

 
CURIOSIDAD: En un principio, Die Hard iba a ser la secuela de una exitosa película de acción, Commando, protagonizada por Arnold Schwarzenegger en 1985. Esta continuación al final no se concretó. Sin embargo, la saga terminó por establecer una relación con ese film. El general Ramón Esperanza, que trata de huir en Die Hard 2, proviene del país imaginario de Valverde, que era el lugar donde John Matrix (el personaje de Schwarzenegger en Commando) debía realizar su misión. Valverde también aparecerá como país en la novelización de la película Predator, y en capítulos de las series Supercarrier y Adventure Inc.