martes, 21 de enero de 2014

FALSO TRAIDOR, de Alexander Klein (Plaza & Janés)

Título: Falso traidor
Autor: Alexander Klein (1918-2002)
Título original: The counterfeit traitor (1958)
Traducción: J. Ferrer Aleu
Cubierta: Esquema
Editor: Plaza & Janés Editores (Barcelona)
Edición: 1ª ed.
Fecha de edición: 1961-05
Depósito legal: B. 6648-1961
Estructura: 1 prólogo, 2 partes, 44 capítulos, 2 apéndices
Información sobre impresión:
Este libro terminóse de imprimir el mes de mayo de 1961, en los talleres de LINOMONOGRAPH, S.A.
Riera de S. Miguel, 9
Barcelona

Información de cubierta:
El más extraordinario caso de espionaje de la Segunda Guerra Mundial

Información de solapas:
El protagonista de esta historia es Eric Erickson, financiero americano residente en Estocolmo que había tenido negocios de petróleo. En 1936 se nacionalizó sueco. En 1939 comenzó a actuar como espía.
Contando con la ayuda de su novia y de su amigo el príncipe Carl Bernadotte, lanzó un ingenioso programa en favor de los nazis que le enemistó con sus amigos. Pero la gradual adopción de una actitud amistosa hacia los nazis le ofreció la oportunidad de realizar algunos viajes de negocios a Alemania. Ello le permitió recoger importantes informaciones que resultaron muy útiles a las fuerzas aéreas aliadas para destruir las refinerías de petróleo alemanas, contribuyendo así a precipitar el final de la guerra. Operando bajo la constante vigilancia de la Gestapo, entró en contacto con gran número de personas y recogió una amplia información, aun a sabiendas de que el descubrimiento de sus actividades significaba una muerte segura. En cierta ocasión, cortejó a la viuda de un amigo suyo, tan solo para entrar en posesión de un importante documento; en otra, se vio obligado a presenciar la ejecución de una mujer que había cooperado con él. Cuando el éxito de los bombardeos aliados puso en peligro su empresa, Erickson ideó una farsa genial que te permitió continuar visitando los establecimientos nazis de petróleo sintético, y que constituye quizá el episodio más importante de su carrera: su entrevista personal con Himmler. Cayendo en la trampa, el Jefe de la Gestapo le concedió la prioridad para visitar las refinerías de petróleo, lo que le permitió continuar ejerciendo su labor de espionaje con más intensidad que nunca y en un área mucho más extensa.
Hasta ahora nadie había revelado la doble vida de Erickson, ni los resultados de su trabajo. El libro de Alexander Klein lo hace a través de una historia extraordinaria y verídica, sin precedentes en los anales del espionaje de la Segunda Guerra mundial, que ha dado pie a un film de la casa Paramount interpretado por William Holden y Lilli Palmer y dirigido por Georges Seaton.