jueves, 11 de septiembre de 2014

EL HALCON Y EL HOMBRE DE LA NIEVE, de Robert Lindsey (Lasser Press)

Título: El halcón y el hombre de la nieve: una historia verdadera de amistad y espionaje
Autor: Robert Lindsey (1935-)
Título original: The falcon and the snowman (1979)
Traducción: Juan José Utrilla Trejo
Editor: Lasser Press Mexicana (México)
Edición: 2ª ed.
Fecha de edición: 1980-10
Primera edición: 1980-06
ISBN: 978-968-458-083-1 (968-458-083-5)
Estructura: 54 capítulos, 1 epílogo, reconocimientos
Información sobre impresión:
Este libro se terminó de imprimir el mes de octubre de 1980, en los talleres de:
Editorial Calypso, S.A.
Oculistas 43, Col. Sifón.
México 13, D.F.
Esta edición consta de 18,000 ejemplares más sobrantes para reposición.

Información de cubierta:
SORPRENDENTE Y VERIDICA HISTORIA DE DROGAS Y ESPIONAJE

Información de contracubierta:
SORPRENDENTE Y VERIDICA HISTORIA DE DROGAS Y ESPIONAJE
Uno era conocido como “El Halcón” por su afición el adiestramiento de esta ave de presa; el otro, el “Hombre de la Nieve”, tal como se le apoda al traficante de drogas heroicas. Tras una estrecha amistad, ambos se convierten en espías de la URSS y fueron sentenciados a 40 años de prisión.
Uno de ellos, “El Halcón”, hizo lo que parecía imposible; con las herramientas más sencillas escapó de la Penitenciaria Federal de Lompoc, California, y se ha convertido en el hombre más buscado de los Estados Unidos.
Un libro que descubre, por primera vez, la absorbente, verdadera e íntima historia de cómo y por qué un par de jóvenes norteamericanos llegaron a ser dos de los espías rusos más efectivos y significativos de los últimos tiempos... los primeros en penetrar en las operaciones dé espionaje de los satélites de los EE.UU. y vender sus secretos a través de la EMBAJADA DE LA URSS EN MEXICO

Información de solapas:
No hay duda —a juzgar por las sorprendentes revelaciones que ofrece este reportaje de la vida real en forma de novela— de lo fácil que es convertirse en espía y crear su propia demanda en el mercado internacional de las tirantes relaciones existentes entre las grandes potencias, como lo demuestra la historia verídica de estos dos jóvenes californianos: Christopher Boyce y Daulton Lee.
Christopher era un muchacho meditativo, de buena conducta, apasionado por el extraño arte de la cetrería y con ambiciones de llegar a ser sacerdote. Daulton era un joven “nevero”, es decir, traficante de cocaína y otras drogas que vendía a la hastiada y mimada juventud del sur de California.
Igual que muchos chicos norteamericanos, Christopher decidió tomarse un tiempo antes de llegar a una determinación sobre la carrera que estudiaría. Mientras tanto, buscó un empleo en el distrito de Los Angeles, cercano a su casa. Después de hacer su solicitud en una fábrica de aparatos electrónicos, fue aceptado como empleado por tiempo determinado, pues él mismo especificó en su solicitud, que en el término de un año regresaría a la escuela para continuar sus estudios.
Extrañamente, el joven fue comisionado para trabajar en la Bóveda Negra, donde se manejaban los mensajes en clave provenientes de los satélites espías contratados por la CIA para este propósito, y que se hallaba fuera de los límites de todos, excepto de una media docena de empleados. El grupo descubrió que la bóveda de seguridad estaba tan desatendida por sus superiores que podían pasarse los días emborrachándose, utilizando los mismos recipientes de información de la CIA para mezclar sus bebidas; hacían sus daiquiríes en un triturador de documentos y vendían artículos del hogar por teléfono a través de la línea de seguridad. Algunas veces Chris estaba lo bastante sobrio como para quedarse pasmado por los mensajes que recibía: la CIA espiaba, con sus satélites, a naciones amigas como Francia e Israel y trataba de derribar al nuevo gobierno izquierdista de Australia.
Una noche, después de una larga sesión de humo de mariguana e inhalaciones de cocaína, Boyce confió a Lee que él tenía acceso a cierto material por el que algún país extranjero podría pagar mucho dinero. Una semana después, los dos amigos idearon un plan... A principios de 1975, Lee viajó a la ciudad de México, encaminó sus pasos directamente a la embajada soviética y anunció al guardia de la entrada que tenía información que podía ser interesante para los rusos. En cuestión de minutos, Lee y Boyce se habían convertido en espías de la URSS. Hoy, los dos jóvenes cumplen una condena de 40 años de cárcel.
EL HALCON Y EL HOMBRE DE LA NIEVE contiene una historia llena de todo el material necesario para una novela de espionaje a la vieja escuela: códigos secretos, reuniones clandestinas, cámaras en miniatura, documentos robados y escondidos en macetas, así como conspiraciones para asesinar, chantajes y extrañas ocurrencias de tipo sexual. Robert Lindsey hace un excelente trabajo de investigación tratando de descubrir, y lográndolo en gran parte, que hay mucho más en esta alarmante historia que lo que los tribunales dijeron en el momento del juicio a Boyce y Lee.

Acerca del autor (página final del libro):
Robert Lindsey nació en 1935 en Glendale, California. Se graduó en la Universidad Estatal de San José en 1956, y fue periodista y después editor de la sección aeroespacial del San José Mercury News. En 1968 ingresó en el New York Times, y en 1967 fue nombrado jefe de una oficina de Los Angeles, puesto que aún ocupa. Mr. Lindsey está casado, y tiene dos hijos y vive cerca de Los Angeles. El halcón y el hombre de la nieve es su primer libro.

ADAPTACIÓN CINEMATOGRÁFICA:
The Falcon and the Snowman fue dirigida en 1985 por John Schlesinger, con Timothy Hutton como Christopher Boyce y Sean Penn como Daulton Lee. En español se tituló El juego del halcón.