viernes, 29 de mayo de 2015

LA CASA DE LOS MIL SOLDADOS, de Andrew Garve (Toray)

Título: La casa de los mil soldados
Autor: Andrew Garve (1908-2001)
Título original: The house of soldiers (1962)
Traducción: Mariano Orta
Editor: Editorial Toray (Barcelona)
Edición: 1ª ed.
Fecha de edición: 1964-07
Serie: Hurón. Serie policiaca #30
Depósito legal: B. 16.005-1964
Estructura: 20 capítulos
Información sobre impresión:
Impreso por Ediciones Toray, S.A. - Arnaldo de Oms, 51-53
Barcelona

Información de contracubierta:
El proyecto de reconstruir “La casa de los mil soldados”, en las colinas de Tara, encubría una trampa, y James Maguire, el arqueólogo, cayó en ella trágicamente...

MI COMENTARIO:
El arqueólogo James Maguire trabaja en la colina Tara, uno de los sitios más importantes en la historia celta de Irlanda, donde se encuentra “La casa de los mil soldados” que da título al libro. Conoce a Sean Connor, un periodista empleado en el diario Dublin Record, que le ofrece montar un festival en ese lugar, presentando en él un simulacro de la vida antigua en la isla. Maguire acepta colaborar, el proyecto se aprueba y los preparativos se inician. Un día, mientras recorre el campamento de trabajo, Maguire descubre de manera casual un arsenal militar enterrado dentro en una carpa; al dar aviso a Connor de su hallazgo, es detenido y amenazado. Surge la verdad: Connor encabeza un grupo de conspiradores, independiente del IRA, que utilizará el festival como pantalla para dar un fulminante golpe de estado: en el día de su realización, mientras gran parte de la gente lo visite y las fuerzas de seguridad estén abocadas a su custodia, los conspiradores tomarán Dublín y las ciudades más importantes. Para asegurar el silencio y la colaboración de Maguire, Connor ordena el secuestro de sus hijos. Maguire le cuenta la situación a su esposa y le propone una estrategia de rescate. Convencen a Connor y la esposa los visita en el lugar donde están secuestrados; según lo tramado, envía señales de luz a su marido con un espejo. Maguire ubica el lugar del secuestro en un mapa; en la noche, llega al lugar en una bicicleta pero sus ocupantes ya no están. A su vuelta, se encuentra con Connor, que había advertido la jugada y decide reforzar su vigilancia. Maguire no cede en la búsqueda de una solución y tiene una idea audaz: como conoce el alfabeto Ogham, utilizado por los celtas, piensa incluir un pedido de auxilio escrito con él en el cartel de entrada del festival, para que un profesor amigo, otro conocedor de ese alfabeto, alerte a las autoridades sobre las intenciones de los subversivos. Consigue que Connor apruebe la inclusión de ese texto, como supuesta traducción del mensaje de bienvenida en inglés. Sin embargo, el profesor sufre un percance físico y no puede asistir al evento. Maguire se resigna al éxito del golpe y es trasladado junto al comando que asaltará la capital. Por fortuna, el profesor ve una imagen del cartel en un diario y avisa directamente al primer ministro. El ejército detiene a los rebeldes mientras se dirigen a Dublín, matando a Connor. Después de una breve retención, Maguire recupera a sus hijos y regresa a su hogar.
La casa de los mil soldados es ágil, directa, con personajes esquemáticos y una resolución un tanto forzada de los problemas que van apareciendo. Cumple bien con los requisitos de una literatura de suspenso agradable y olvidable. Lo más rescatable es la irreductibilidad de Maguire para encontrar una salida a un túnel que parece no tenerla.