viernes, 2 de octubre de 2015

DANCING DODO, de John Gardner (Campus)

Título: Dancing Dodo
Autor: John Gardner (1926-2007)
Título original: The Dancing Dodo (1978)
Traducción: Veronica Head
Cubierta: Juan M.M. Valdueza
Editor: Editorial Campus (Madrid)
Edición: 1ª ed.
Fecha de edición: 1978-06
Serie: Nuestro tiempo
ISBN: 978-84-85293-04-9 (84-85293-04-5)
Depósito legal: B. 24.342-1978
Estructura: nota de autor, 41 capítulos
Información sobre impresión:
Fotocomposición: Comphoto. Anzuola, 2. Madrid-2.
Imprime Velograf. Tracia, 17. Madrid-17

Información de solapas:
Cada año, la zona pantanosa de la costa sur de Inglaterra alumbra nuevos secretos de la II Guerra Mundial. Después de más de treinta años se siguen descubriendo restos de aviones, junto con sus tripulaciones; británicos, americanos y alemanes. Esto es real.
Durante el caluroso verano de 1976, los restos de un bombardero bimotor Martin Marauder emergió en Romney Marsh. El chasis y los números del motor son identificados. El avión perteneció a un Escuadrón de la Fuerza Aérea del 8.° Ejército de los Estados Unidos estacionado en Norfolk. Le apodaban Dancing Dodo.
Las placas de identificación, en los restos de los seis cuerpos, coinciden con las de los miembros originales de la tripulación del Dancing Dodo y un oficial de la RAF. Las piezas encajan, hasta que el Departamento de Localización, en Washington, y los archivos del Ministerio de Defensa, en Londres, revelan el hecho de que el Dancing Dodo no se perdió durante la guerra y que los miembros muertos de la tripulación están todavía muy vivos.
David Dobson, un jefe de escuadrón del 13 (Aire) —un pequeño departamento del MOD— colabora con el coronel Bud Hackstead de USAF. Su misión: examinar las evidencias y aclarar el misterio. Dobson opina que el 13 (Aire) es un “cementerio donde entierran las carreras moribundas de los oficiales de la RAF”. Su propio pasado es torturado por un error que hace poco probable el que vuelva nuevamente al mando de una escuadra operacional.
El trabajo es de rutina y lo ve como una simple y aburrida “caza de papeles”.
Algún funcionario ha cometido un error que se repitió a través de los años. Pero muy pronto los hechos llegan a ser indiscutibles. Así empieza una investigación militar que llevó a Dobson y a Hackstead a los campos aéreos de East Anglia cuando “los cielos no estaban tranquilos”; a los hangares de la Royal Aircraft Establishment, en Farnborough, donde los restos son cuidadosamente reensamblados; a los archivos; a los aeródromos secretos desde donde se proyectaron las operaciones aéreas al corazón de la fortaleza europea de Hitler, a mediados de los años 40.
Esta investigación les lleva a enfrentarse con hombres cuyos recuerdos no han sido afectados por el paso del tiempo; la intriga y el horror que existía hace más de tres décadas y que ahora están adormecidas como una bomba de tiempo marcando las últimas horas de la Europa que conocemos hoy día.
En Dancing Dodo, John Gardner, ha pintado un cuadro inquietante y verosímil de hechos y personas del pasado y del presente. Su novela es también una alegoría apasionante sobre la mortal herencia que dejan las guerras a las generaciones venideras.